Participación en la mesa provincial de Agricultura Ecológica

La diferencia está en el territorio.

En Córdoba, periódicamente se reúne la mesa provincial de agricultura ecológica, que tiene entre otros objetivos potenciar la vertebración del sector en la provincia.

En esta ocasión y de forma coordinada con la Delegación Provincial de Agricultura de Córdoba, solicitamos expresamente poder destinar esta mesa a las redes alimentarias y el papel del pequeño comercio. Así, bajo el título “Retos del comercio minorista especializado ante la 
incorporación de productos ecológicos por parte de las grandes cadenas 
distribuidoras” participamos en dicha reunión de trabajo.

Es un foro muy interesante, pues en esta mesa se dan cita productores, tiendas, sindicatos, entidades públicas. Entre ellas destacamos la presencia del IFAPA, entidades certificadoras, Oficinas Comarcales agrarias, empresa pública AGAPA, comisiones obreras, Mercacórdoba, cooperativa de consumo Almocafre, Asociación Ecocórdoba, Palma Ecológica, Ayuntamiento de Córdoba y el área de Estudios campesinos de la Universidad de Córdoba.

Pudimos adentrarnos en el modelo alimentario de la provincia, exponiendo los resultados que hasta el momento vamos obteniendo de Biocor. Se pone claramente de manifiesto que estamos totalmente indefensos y sin capacidad de resistencia ante el desabastecimiento externo. Hemos perdido nuestra realidad productora (que no capacidad) y el territorio está desarticulado para poner en la mesa de sus ciudadanos y ciudadanas los alimentos que produce.

Gran parte de los productos del territorio sale fuera (buscando rentabilizar la producción) a la vez que lo que se consume procede del exterior (la media de los productos consumidos en Andalucía es de 4.000 km). Si en 2017 el 60% del consumo de productos ecológicos se realizaba en tiendas especializadas, en 2019 este porcentaje ha bajado a poco más del 30%. El crecimiento del consumo se está dirigiendo a la gran distribución y ésta no tiene en cuenta la vinculación al territorio. El modelo de distribución a través de grandes superficies no es un modelo justo porque no dignifica ni al productor (al que no remunera suficientemente) ni al consumidor (al que le cobra precios altos). En este panorama, la superviviencia del pequeño comercio pasa por la vinculación al territorio y la diferenciación por calidad social.

Se puede entender como es una oportunidad de resiliencia y superviviencia la existencia, apoyo, difusión, diferenciación… del comercio local que participa en la compra a productores locales. Por lo tanto, nuestra estrategia es la diferenciación por apoyo al territorio, en la fase productiva y como agentes palanca para el cambio en la relocalización del consumo, básicos para la superviviencia. 

Aprovechando la presencia del IFAPA, hicimos una petición concreta de formación seria, de duración adecuada, sobre manejo de cultivos de producción ecológica. Entendemos que sin productores no hay redes alimentarias y es realmente difícil la conversión de un modelo convencional a otro ecológico sin una formación adecuada y en Andalucía, esta entidad es quien debiera abanderar esta formación.

La dinamización de la jornada corrió a cargo de Marián Martínez y Javier Bravo, con el apoyo del personal de la delegación provincial.

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